jueves, abril 30, 2009

La Atadura de la Sangre II

Tu silencio me mata
Me apartas como si fuera una mosca
¿te molesto desde siempre?
¿o es algo pasajero?

Yo te quiero...
Pero estas esforzándote mucho
Quieres que deje de hacerlo
¿Tan mala soy para tí?

Qué hipócrita...
Frente a los demás me adoras
Mas puertas adentro...
Qué odio hay en tus palabras
En cada uno de tus movimientos

¿Así tratas a los que te enorgullecen?
¿O eso del orgullo es una fachada
Para quedar bien frente a los demás?

Nos ata la sangre
y ahora que te has enojado...
Me ves como si fuera un lastre
Un peso ineludible

Madre, no te hagas la mártir
Que esto te lo has buscado tú misma

Madre, me duele verte así...
El odio es veneno...
Y eso hará que te consumas antes de tiempo

Madre, es tan triste...
Ese sentimiento amargo nació de algo mínimo
¿Tan superficial es tu cariño
que por algo tan pequeño lo destierras?

Esto nos afecta a las dos...
Veo que el orgullo te puede más que el amor hacia tu hija
Qué triste...
Me siento tan impotente..
No puedo hacer nada para cambiar las cosas

No quieres ver...
No quieres escuchar...
Tu silencio me mata
Entonces, ¿qué me queda?

¿Qué nos queda, Madre?
¿Qué nos queda?

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Segunda parte.. el dolor no se va...
la bronca ya se fue al menos u.u
Hacia rato q no pasaba...
cada vez es menos frecuente... pero las heridas son cada vez más profundas... Es una lástima

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